C-1. Drenaje percutáneo guiado por US de colecciones infectadas
intraabdominales
Navas C, Rendón P, Macías MA, Piñero A,
Marín E, Martín L.
Servicio de Aparato Digestivo.
Hospital Universitario Puerta del Mar. Cádiz
Objetivo: Analizar la eficacia, factores
relacionados con ésta y posibles complicaciones del drenaje percutáneo bajo control US
de las colecciones infectadas intraabdominales (no parenquimatosas).
Pacientes
y método: Fueron tratados 98 pacientes (65
varones, edad media 55 años) con 101 colecciones. El origen fue postquirúrgico en 71
sujetos y relacionados con patología entérica en 15 (diverticulitis, apendicitis, enf.
Crohn). Para la evacuación se utilizaron 2 métodos, punción aspiración (PA) simple con
agujas del 18-20G (en abscesos pequeños y fluidos o con acceso poco seguro) y la
colocación de catéter pig-tail del 7 a 9 F. El
drenaje se consideró curativo si resolvía la sintomatología y la ecografía mostraba
resolución de la colección, paliativo si mejoraba la situación clínica pero persistía
la causa subyacente y/o precisaba cirugía y fracaso si persistía la clínica y la
colección.
Resultados:
En 15 pac. se realizó PA y se colocaron 98 catéteres en 83 pac. El drenaje fue
curativo en 71 (72,4%) pacientes, paliativo en 6 (6,1%) y fracasó en 21 (21,4%). Resultó
eficaz en el 77,4% de las colecciones postquirúrgicas y en el 46,6% de las asociadas a
procesos inflamatorio-infecciosos entéricos. Se produjeron 10 (10,2%) complicaciones, tan
sólo 2 (2%) con repercusión clínica.
Conclusiones:
En nuestra experiencia el drenaje percutáneo con control US es una técnica segura
que resuelve el 78,5% de las colecciones infectadas intraabdominales (no parenquimatosas).
Su eficacia es mayor en las colecciones postquirúrgicas que en las asociada a patología
entérica.
C-2. Utilidad
de una base de datos relacional en una unidad de ecografía digestiva. Resultados
preliminares
Gómez Rodríguez R,
Muñoz Rosas C, Martínez Potenciano JL, Sánchez Ruano JJ, Soto S, Artaza Varasa T ,
Valle J, Carrobles J.
Servicio Digestivo. Hospital
Virgen de la Salud. Toledo
Objetivos: Determinar si la utilización de una
base de datos relacional es útil en una unidad de ecografía digestiva en la
determinación de las características de los pacientes a los que se les solicita una
ecografía, los diagnósticos a los que se llega, así como las consecuencias prácticas
en el manejo y organización de los servicios de aparato digestivo.
Material
y métodos: Se ha utilizado durante 3,5 meses
un programa realizado por personal de nuestra propia unidad utilizando una base de datos
(Access 97) para almacenar los datos ecográficos de los pacientes a los que se solicitó
una ecografía digestiva, los motivos de petición y los diagnósticos ecográficos.
Previamente se ha puesto en funcionamiento un volante de petición de ecografías con los
motivo de petición más frecuentes. Se configuró una lista de diagnósticos ecográficos
preestablecidos.
Resultados:
Se realizaron un total de 913 ecografías a 874 pacientes, de los cuales el 50,9 %
eran hombres. Del total de ecografías fueron urgentes: 32 (3,5%), ingresados: 228 (25%),
ambulantes: 685 (75%). De los ambulantes 205 (30%) provenían de la consulta hospitalaria
digestivo y 480 (70%) de la consulta de ambulatorio digestivo.
Motivos de petición más frecuentes:
hepatopatía virus C 13,8%, dolor epigástrico 13,6%, dolor hipocondrio derecho 9,8%,
motivos no clasificados 8,2%, hepatopatía de causa no especificada 7,9%, estudio Q
transaminasas 6,6%, hepatopatía etílica 6,3%. El estudio o seguimiento de hepatopatía
representó 349 casos (38,2%): virus C 36,1%, etílica 16,6%, virus B 9,2%. En estudio
21,8% y otra causa 20,9%. El dolor abdominal en conjunto lo presentaban en 299 ecos
(32,7%) que por orden de frecuencia fue en epigastrio, H. derecho, difuso, mal localizado,
H. izquierdo, etc.
Los diagnósticos más frecuentes
fueron: hepatopatía 18,9%, colelitiasis 18,5%, hígado hiperecogénico 11%, angioma
hepático 6,1%, ascitis 5,7%. Sin alteraciones significativas o completamente normal
fueron el 21%.
El programa permite determinar los
diagnósticos según los motivos de petición, a modo de ejemplo presentamos los
diagnósticos más frecuentes de los pacientes con dolor epigástrico: sin alteraciones
29,1%, colelitiasis 16,9%, H. hiperecogénico 10,5%, quistes hepáticos 8,9%,
colecistetomizados 6,6%, dilatación de colédoco 4%, angioma hepático 4%, quistes
renales 34,7% (18,6% corticales y 16,1% sinusales).
Conclusiones:
El uso de una base de datos es útil en una unidad de ecografía ya que conocemos
mejor las características de los pacientes que acuden a nuestra unidad, pudiendo de este
modo optimizar el rendimiento de nuestro trabajo, perfilando a partir de ahora mejor los
motivos de petición en relación con los diagnósticos. A la vista de los resultados se
abren posibles líneas de investigación clínicas.
C-3. Hepatocarcinoma incidental y nódulos
satélites
Garre C, Albaladejo A,
Bermejo J, Baños R, Vargas A, Morán S, Martín A, Mercader J.
Hospital Virgen de la Arrixaca.
Murcia.
Introducción: El principal problema que
encontramos en los pacientes con hepatocarcinoma (CHC) tratados con inyección percutánea
de etanol (PEI), es la recidiva tumoral, bien por la frecuencia de tumores sincrónicos o
metacrónicos o por el desarrollo de nódulos satélites en la periferia del CHC tratado.
A pesar del correcto seguimiento ecográfico, algunos CHC no se visualizan en las
exploraciones. El objetivo de nuestro trabajo es analizar la incidencia de CHC no
visualizados con ecografía previamente al transplante hepático (TOH) en pacientes
tratados con PEI, así como la presencia de nódulos satélites en los tumores tratados.
Pacientes,
material y método: Hemos realizado tratamiento con inyección percutánea de alcohol
de 73 CHC en 58 pacientes, desde marzo de 1993 hasta junio de 2000. A 23 de ellos se les
realizó un TOH entre 3 días y 23 meses después de la PEI, con una media de 5,82 meses.
Todos los pacientes fueron revisados
con ecografía un mes después de la PEI y cada tres meses hasta la fecha del TOH, excepto
en dos pacientes que se revisaron 7 y 4,5 meses antes.El estudio de la pieza de
hepatectomía revela la presencia de CHC incidentales y nódulos satélites en los CHC
tratados con PEI.
Resultados:
De los 23 pacientes transplantados con 29 CHC tratados con PEI, hemos encontrado 13
CHC no detectados con ecografía previamente al TOH en 9 pacientes (39%), de 1 a 3
nódulos por paciente, de tamaños entre 0,8 y 4,5 cm, con un tamaño medio de 2,0 cm. El
tiempo medio transcurrido desde la última ecografía fue 1,9 meses.
De los 29 nódulos tratados con PEI,
en 6 (20,6%) encontramos nódulos satélites por fuera de la cápsula, de los que 4
(13,8%) correspondían a CHC y 2 (7%) a nódulos displásicos. También encontramos
nódulos satélites malignos alrededor de 1 (7,6%) de los 13 CHC incidentales.
Comentarios:
En nuestro estudio hemos encontrado con más frecuencia CHCs no detectados con la
ecografía que nódulos satélites alrededor de los CHCs tratados con PEI, 39% versus 14%. Estos hallazgos demuestran que es
necesario un mejor diagnóstico por imagen del CHC, si bien cada día disponemos de
equipos con mejor resolución que indudablemente ayudarán a disminuir considerablemente
estas cifras.
C-4. Estudio
Doppler con potenciadores en el estadiaje de las neoplasias bilipancreáticas
De las Heras Flórez S,
Reyes López A, Bonilla Rosal F, Jiménez Sánchez R, De Dios Vega F, Miño G.
Unidad Clínica de Aparato
Digestivo. Hospital Universitario Reina Sofía. Córdoba.
El diagnóstico y estadiaje de
las neoplasias biliopancreáticas entraña una pauta secuencial larga, adoleciendo de una
alta morbilidad.
Los grandes avances ocurridos en la
ecografía, en especial en el Doppler-Color, permite una amplia gama de estudios, flujos
grandes y pequeños, estudio de la pared de los vasos, angiografías, todo ello mejorado
con el uso de Potenciadores de Señal. Todo esto nos va permitir estudiar a estos
pacientes simplificando enormemente el algoritmo secuencial.
En este trabajo se estudian
prospectivamente 20 pacientes con neoplasias biliopancreáticas, desde junio de 1999 a
junio de 2000: 14 neoplasias pancreáticas, 2 Ca de vesícula, 2 Klastkin y 4 Neo de vía
biliar. A todos los pacientes se les realizó estudio Doppler con el fin de visualizar la
afectación vascular en estas neoplasias. Todas fueron confirmadas con TC, arteriografía
e intervención.
Se realizó un estadiaje correcto en
el 85% de los casos.
Conclusiones:
Un estudio ecográfico con Doppler-Color, mejorado con el uso de potenciadores, nos
permite un estudio rápido y simplificado de estas neoplasias.
C-5. Correlación
de la ecoendoscopia con la histología en los tumores submucosos de estirpe muscular
resecados
Souto J, Aba MC,
Estévez E, González B, Suárez F, Yáñez JA, Vázquez-Iglesias JL.
Servicio de Aparato Digestivo.
Hospital Juan Canalejo. A Coruña
Introducción: El estudio de las lesiones
submucosas es una de las principales indicaciones de la ecoendoscopia. Mediante dicha
técnica y basándonos en una serie de parámetros podemos emitir un diagnóstico con una
alta precisión, pero teniendo en cuenta que la ecoendoscopia no es capaz de diferenciar
al 100% lesiones benignas de lesiones malignas. Para aumentar la precisión nos podemos
ayudar del estudio histológico, pero en ciertos tumores, como son los de estirpe
muscular, incluso el estudio completo la pieza plantea problemas de diagnóstico
definitivo.
Material
y métodos: Desde el año 1997 hemos tenido la
ocasión de estudiar 41 tumores submucosos de estirpe muscular de los cuales 10 fueron
resecados quirúrgicamente. Se utilizó un ecoendoscopio radial (360°), marca Olympus
GFUM20, empleando la técnica de exploración habitual según las distintas localizaciones
(esófago, estómago y duodeno).
Resultados:
De los 10 tumores submucosos intervenidos 7 fueron leiomiomas y 3 leiomiosarcomas.
Analizamos en cada tipo las características ecoendoscópicas incluyendo el tamaño,
localización, sintomatología acompañante y el motivo por el cual se indica el
tratamiento quirúrgico.
Conclusiones: En los tumores
submucosos de estirpe muscular la presencia de 3 o más de los siguientes criterios:
Tamaño superior a 4 cm, bordes irregulares, ulcerado, focos ecogénicos o presencia de
focos anecoicos, es indicativa de cirugía.
C-6. Hiperplasia
nodular focal asociada a hemangioma hepático. Hepatectomía
Zaragosí Moliner J,
Zaragosí Esparza A, Zaragosí Esparza JL, Zaragoza Fernández C.
Servicio Médico-Quirúrgico de
Ap. Digestivo. Hospital Casa de Salud. Valencia.
Introducción: La hiperplasia nodular focal (HNF)
es el segundo tumor benigno hepático más frecuente. Para unos autores es un pseudo
tumor, generalmente asintomático que se detecta accidentalmente por ecografía con imagen
característica si se localiza la cicatriz fibrosa central, sobretodo con Eco-Doppler. Con
frecuencia se desaconseja su punción biopsia por el riesgo potencial de hemorragia.
Caso
1: Mujer de 26 años. Toma anovulatorios desde hace 2 años. Estreñimiento alternando
con diarreas. En abdomen se palpa masa en zona subcostal izquierda, dura, desplazable, de
tamaño entre 4-5 cm. Ecografía: hígado de
tamaño y ecoestructura normales con LOE hiperecogénica en segmento IV, sin sombra
posterior, redondeada, bien delimitada, sin halo, de 22 x 20 mm, yutadiafragmática, de
aspecto hemangiomatoso. En lóbulo izquierdo de hígado, rechazando al bazo, se aprecia
otra LOE redondeada isoecogénica de 60 x 55 mm. Radiológicamente el fórnix gástrico
está rechazado. Por resonancia magnética, en segmento II de lóbulo izquierdo, lesión
redondeada de 2 cm, con captación nodular en fase arterial. En lóbulo izquierdo, lesión
exofítica de 6 x 5 cm, con cicatriz central por HNF. Laparoscopia: Imagen nodular de
aspecto neoformativo que decide hepatectomía izquierda anatomía patológica: zona
fibrosa central estrellada: HNF benigna.
Caso
2: Mujer de 21 años con un seguimiento de 11 años, con clínica anodina se detecta
por ecografía una masa isoecogénica de 9 cm en lóbulo derecho de hígado, próxima a
diafragma de aspecto nodular benigno. ¿Adenoma? La TAC se inclina por HNF. La
gammagrafía hepática indica nódulos hiperplásicos con pool vascular, ausencia de
hemangioma y de HNF. La resonancia magnética diagnostica HNF en segmento VIII al observar
cicatriz central. Se realizan numerosos controles ecográficos sin modificación.
Últimamente, embarazo y parto sin cambios. Actitud conservadora.
Se revisan, incluidos nuestros dos
casos, 22 de la literatura nacional desde 1979. Sexo: mujer 18 (81%), hombre 4. Edad: 7-62
años, rango 32. Clínica: molestias vagas abdominales 10. Masa palpable 3. Eco 22 (100%),
todas con LOE. TAC 8 (36%). RM 4 con signo característico de cicatriz central.
Gammagrafía hepática 10. Arteriografía 4. Analítica: GGT aumentada en 12 (54%). Paaf 11. Laparoscopia 2. Cirugía 7 (31%).
Anatomía patológica 17 (77%). Tamaño pieza: rango 5 cm.
Conclusiones: El mejor resultado diagnóstico se
obtiene con la ECO y Eco-Doppler y RM. En un caso se asoció a hemangioma. En ausencia de
complicaciones se adopta actitud conservadora.
C-7. Aportación de los potenciadores de
señal al diagnóstico por imagen de trombosis portal
Alemán S, Gil-Grande L, Miquel J,
Defarges V, García M, García Hoz F, Bárcena R, Del Pozo D, Peña E
Servicio de Gastroenterología.
Hospital Ramón y Cajal. Madrid.
Objetivos: Evaluación de la utilidad de los
potenciadores de señal para el diagnóstico de trombosis portal, con Doppler color angio.
Material
y métodos: Se realizó estudio prospectivo
incluyendo a 10 pacientes cirróticos. El 70% eran varones. Sus edades oscilaban entre los
48 y 72 años. La imagen ecográfica modo B era compatible con trombosis portal (ausencia
de visualización de vena porta o detección de material hiperecoico en su interior) y el
Doppler-Color mostraba asimismo ausencia de flujo a ese nivel. Se repitió la exploración
ecográfica con Doppler tras inyección de potenciadores de señal y se realizó también
a seis de ellos angioTAC, pudiendo así analizar comparativamente los resultados
obtenidos.
Resultados:
La inyección de potenciadores permitió detectar flujo en el sistema portal en 5 de los
pacientes (50%) que habían sido diagnosticados inicialmente de trombosis portal mediante
Doppler-color, lo que sugiere que se trataba de falsos positivos de dicha técnica. En los
5 casos restantes (50%), los potenciadores confirmaron la ausencia de flujo diagnosticada
previamente con el Doppler color angio.
Los hallazgos del angioTAC
coincidieron en los 6 pacientes en los que se realizó (100%) con los obtenidos tras la
inyección de particulas potenciadoras.
Conclusión:
Con los datos preliminares del estudio en curso, podemos deducir que la utilización de
los potenciadores de señal permite aumentar de forma importante la especificidad de los
estudios con Doppler-color en pacientes con sospecha de trombosis portal.
C-8. Hemobilia
postbiopsia hepática: hallazgos ecográficos
Albaladejo A, Garre C,
Baños R, Vargas A, Morán S, Pons JA, Mercader J.
Hospital Virgen de la Arrixaca.
Murcia
Introducción: Las complicaciones hemorrágicas
postbiopsia hepática se producen en el 1% de los casos. La hemobilia se presenta en un
0,5 por mil de las biopsias hepáticas, la mayor parte de las veces debida a un hematoma
intrahepático que drena a través de la vía biliar, otras veces es consecuencia de una
fístula arterio-biliar como en el caso que presentamos, que precisó diagnóstico
diferencial con coledocolitiasis.
Caso
clínico y ecografía: Varón de 50 años, con cirrosis hepática por virus C,
sometido a trasplante hepático. El 7° día del postoperatorio presentó rechazo agudo
confirmado con biopsia hepática. El empeoramiento clínico obligó a nueva biopsia
hepática (día 25°), con dolor intenso en hipocondrio derecho que precisó analgesia, y
bajada del hematocrito de 8 puntos. En la ecografía se observó colección líquida
subhepática de 3 cm de diámetro sugestiva de biloma, con vía biliar no dilatada. Se
drenó, obteniendo material achocolatado donde se aisló Streptoccocus salivarius. A los tres días (día
34° en una 2 ecografía: colédoco de 9 mm con barro biliar en su interior. La colestasis
alcanza niveles máximos: fosfatasa alcalina 1333 gammaGT 2190, bilirrubina total 14,7.
Una semana después (día 41°) la CPRE informa de estenosis biliar, coledocolitiasis y
fuga biliar. En la intervención quirúrgica se encuentran múltiples coágulos en la vía
biliar y hematoma subhepático teñido de bilis. Tras la intervención persiste el dolor
abdominal que se interpreta como íleo paralítico. A los 8 días postoperatorio, se
reintervino por peritonitis biliar. Dos semanas después (día 65°) sufrió una hemobilia
de 1.500 cc por drenaje biliar y melenas, en la ecografía se visualizaron coágulos en
colédoco. Actualmente el paciente sufre crisis colangticas de repetición y está
pendiente de nueva intervención quirúrgica.
Comentarios:
Tras la segunda biopsia hepática el paciente sufrió un hemoperitoneo que precisó
transfusión y se vio líquido libre intraperitoneal.
Posteriormente se observó ocupación de la vía biliar que se interpretó como
patología litiásica y más tarde se demostró que se trataba de hemobilia. Ante una
imagen sugestiva de coledocolitiasis en un paciente sometido a biopsia hepática, es
importante sospechar hemobilia, los coágulos organizados pueden simular coledocolitiasis.
C-9. Hematoma
hepático y hemoperitoneo tras biopsia hepática. Tratamiento conservador
Martín Arranz M,
Froilán Torres C, Olveira Martín A, Garzón Moll G* , Pérez Álvarez M, Erdozain Sosa
JC, Segura Grau A, Suárez Parga JM, Segura
Cabral JM.
Servicio de Gastroenterología y
Radiología Vascular*. Hospital La Paz. Madrid
Introducción: La biopsia hepática no es una
técnica exenta de complicaciones, y aunque la práctica de la misma guiados por la
ecografía ha disminuido su número, se describen en un
0,16-0,015%, siendo lo más frecuente el dolor y la reacción vagal y de mayor
gravedad la hemorragia intraperitoneal, hematoma intraparenquimatoso y hemobilia.
Caso
clínico: Paciente de 60 años en estudio por hepatopatía crónica con anti-VHC
positivos, varias determinaciones de PCR negativas y ANA positivos a títulos 1/320. Entre
sus antecedentes destaca la presencia de hipertensión arterial en tratamiento con
captopril, una histerectomía (hace 16 años) y anexectomía (hace 2 meses). Acude para
realización de biopsia hepática que se realiza, tras comprobarse la ausencia de
contraindicaciones, según la técnica habitual mediante punción intercostal guiada por
ecografía con pistola automática de 18 G por vía intercostal sin detectarse
complicaciones inmediatas.
Tres horas después del procedimiento
comienza con dolor intenso en hipocondrio derecho irradiado a epigastrio y región
cervical que no cede con analgesia. Se realiza ecografía abdominal apreciándose en la
mitad posteroinferior del LHD una imagen heteroecoica de unos 15 cm, con bordes
desflecados, sugestiva de hematoma, así como líquido libre perihepático, en gotiera
paracólica derecha y fondo de saco de Douglas compatible con hemoperitoneo.
Con el diagnóstico de hematoma
hepático y hemoperitoneo, y tras contactar con el servicio de Cirugía, se solicita TC
urgente visualizándose una laceración en el segmento posteroinferior del LHD con
hematoma subcapsular de 15x6 cm con áreas hipodensas compatibles con sangrado activo y
hemoperitoneo. Ante estos hallazgos, y dado que la enferma persistía con dolor intenso,
acompañado de un cuadro vegetativo importante (mareo, palidez, sudoración) con
hipotensión, se inicia transfusión sanguínea y se realiza arteriografía que demuestra
extravasación de sangre procedente de la arteria hepática derecha con colocación de coil a dicho nivel con lo que cede el sangrado.
Posteriormente, y tras comprobar la
estabilidad hemodinámica se decide seguir una actitud conservadora. En el seguimiento, la
enferma desarrolla derrame pleural y atelectasias basales, junto con febrícula mantenida
e ictericia presentando buena evolución con el tratamiento antibiótico y fisioterapia
respiratoria. Se realizaron varios controles ecográficos que mostraron disminución del
tamaño del hematoma, con reabsorción del hemoperitoneo. En la actualidad, la paciente se
encuentra asintomática, con mínima lesión residual.
Comentario:
La mayor parte de las complicaciones derivadas de la biopsia se resuelven con
tratamiento conservador, siendo en pocas ocasiones necesaria la cirugía, pero es
necesario un seguimiento estrecho de los enfermos, siendo la ecografía por su inocuidad,
sensibilidad y bajo coste, la técnica de elección.
C-10. Hidatidosis
hepática y embarazo: una rara asociación de difícil solución
Pérez Álvarez M, Olveira Martín A, Froilán Torres C, Martín
Arranz MD, Segura Grau A, Rojo Conejo E, Prieto Villegas M, Erdozaín Sosa JC, Segura
Cabral JM.
Servicio de Aparato Digestivo.
Unidad de Ecografía. Hospital La Paz. Madrid.
Introducción: En contra de lo que pudiera parecer
en una primera impresión, la descripción de casos de hidatidosis hepática en
embarazadas es extremadamente raro, no existiendo consenso en cuanto a la actitud más
conveniente en esta situación.
Caso
ecográfico: Paciente de 34 años a quien en
la primera exploración ecográfica tras 12 semanas de su primer embarazo se le detectan 2
lesiones quísticas de paredes no calcificadas, multivesiculares, situadas en LHD, una
intraparenquimatosa de 6 cm y otra emergente por su cara inferior de 8 cm, sugerentes
ambas de hidatidosis. La paciente carecía de antecedentes relevantes y se encontraba
asintomática, salvo por pequeñas molestias propias de su embarazo, el cual presentaba un
curso normal. No existían alteraciones analíticas salvo mínima elevación de GGT, con
cifra de eosinófilos normales. Mediante hemaglutinación se detectaron anticuerpos frente
a equinococus a títulos 1/160.
Tras revisión bibliográfica y
deliberación entre miembros de los Servicios de Cirugía General, Obstetricia y Aparato
Digestivo, así como con la propia paciente, se decidió manejo conservador y seguimiento
ecográfico. Durante el mismo, se apreció un pequeño aumento en el tamaño del quiste
emergente, que llegó hasta los 10 cm, no produciéndose síntomas atribuibles al mismo;
el otro quiste permaneció sin cambios. Con el embarazo a término se realizó una
cesárea sin complicaciones, naciendo un niño sano. La paciente está actualmente
pendiente de tratamiento quirúrgico de sus quistes, tras convalecencia del parto.
Comentario:
La revisión bibliográfica demostró una sorprendente escasez de casos publicados de
asociación entre hidatidosis hepática y embarazo. La mayor experiencia se comunica en
Libia, con sólo 5 casos en unos 100.000 embarazos. El resto, en países occidentales,
constituyen menos de una decena de casos aislados. En todos ellos existe gran disparidad
en cuanto a la actitud a seguir. Para algunos, la hidatidosis no es relevante durante el
embarazo, no requiriéndose actuar específicamente sobre ninguno de ellos. En el extremo
contrario, para otros autores, la hidatidosis supone un importante riesgo en el embarazo.
Durante la gestación, los quistes aumentarían de tamaño por inmunosupresión, con
riesgo de ruptura sobre todo al final del embarazo y especialmente en el momento del
parto. Por ello, recomiendan tratamiento quirúrgico de los quistes o drenaje percutáneo.
Como solución intermedia, otros autores han utilizado albendazol, asumiendo su carácter
teratógeno. En caso de parto vaginal se recomienda profilaxis con antihistamínicos y
corticoides como prevención en caso de ruptura y anafilaxia. No está establecida la
conveniencia o superioridad de la cesárea.
En nuestro caso, el seguimiento
conservador demostró crecimiento de uno de los quistes, emergente hacia el útero y por
lo tanto de mayor riesgo, aunque no existieron complicaciones ni en el embarazo ni en el
parto. Se decidió la cesárea teniendo en cuenta el tamaño y localización de dicho
quiste.
C-11.
Lesiones nodulares hiperecogénicas múltiples sobre hepatitis C: presentación
atípica de la esteatosis hepática
De la Vega J, Crespo M,
Velasco J*, Peña J**, Sánchez L, Escudero JM, Rivas LL
S. Digestivo y S. Anatomía
Patológica* del Hospital San Agustín. Avilés. Asturias.
S. Radiodiagnóstico**. Hospital
de Jove. Gijón. Asturias.
Introducción:
La infiltración grasa del hígado puede ser difusa con un patrón ecográfico
hiperecogénico homogéneo, pero también puede presentarse de forma focal o nodular, de
manera no infrecuente, con patrones ecográficos característicos. La forma de
presentación multinodular o multifocal es
muy poco frecuente. Presentamos 2 casos clínicos de esteatosis hepática con apariencia
multinodular hiperecogénica sobre hígados con hepatitis C que obligaron a descartar
varias etiologías (hepatocarcinoma, metástasis, hemangiomas, Kaposi
).
Caso
1: Varón de 41 años, ex adicto a drogas por vía parenteral (ADVP), asintomático,
con hepatopatía por virus de la hepatitis C (VHC). Se realizó una ecografía como
estudio previo a realizar una biopsia hepática pretratamiento antiviral en la que se se
objetivaron múltiples lesiones hiperecogénicas, de aproximadamente 1 cm de diámetro,
nodulares, bien definidas, repartidas por todo el parénquima hepático. Una tomografía
computarizada (TC) basal y con contraste no evidenció lesiones ocupantes de espacio
intrahepáticas (LOEH). Una punción-aspiración con aguja fina (PAAF) fue negativa para
malignidad. Una biopsia hepatica (BH) con aguja fina (20G) dirigida sobre uno de los
nódulos con control ecográfico demostró una hepatitis crónica con un grado de
actividad moderado y un estadio de fibrosis con puentes porto-portales y porto-centrales,
además de esteatosis en al menos el 30% de los hepatocitos. Tras casi 3 años de seguimiento el paciente
permanece asintomático, no habiéndose realizado tratamiento antiviral por motivos
personales.
Caso 2: Varón de 43 años, ex-ADVP, asintomático,
con hepatopatía por VHC. Se realizó una ecografía
como estudio por alteración de las pruebas de función
hepática, en la que se objetivaron imágenes similares al Caso 1: múltiples lesiones
nodulares hiperecogénicas, de aproximadamente 1 cm de diámetro. La TC hepática mostró
múltiples LOEH descartando angiomas y sugiriendo posibles metástasis. El paciente no
quiso realizar ni PAAF ni BH. Se practicó una resonancia magnética (RM), con un equipo
con secuencias específicas para grasa, donde se objetivó un hígado homogéneo en cortes
de T2, y aparición de múltiples imágenes nodulares de baja intensidad en los cortes
"fuera de fase", lo que indicaba la existencia de acúmulos focales de tejido
adiposo. Posteriormente, se realizó también una RM en el Caso 1 con hallazgos similares.
Tras 2 años de seguimiento permanece asintomático, no habiéndose realizado tratamiento
para VHC por negativa del paciente.
Comentarios:
Por tanto, se trata de 2 casos de esteatosis hepática multifocal en varones jóvenes
ex-ADVP con hepatopatía crónica por VHC, con lesiones en la ecografía que simulaban un
hepatocarcinoma multicéntrico o metástasis. La BH en el caso 1, la RM en ambos casos, y
el seguimiento favorable confirmaron la naturaleza benigna de dichas lesiones. La
ecografía abdominal fue la técnica de imagen en la que mejor se objetivaron dichas
lesiones y resultó muy útil para el seguimiento de estos pacientes. La RM fue la
técnica de imagen que mejor definió la etiología de dichas imágenes y podría
confirmar el diagnóstico en un contexto clínico adecuado.
C-12.
Hamartomatosis biliar múltiple
Tejada A, Fernández J,
Cosme A, Munguia C, López de la Calle JM, Barrio J, Arenas JI.
Hospital de Aránzazu. San
Sebastián. Guipúzcoa
La hamartomatosis biliar
múltiple (HBM) es una malformación benigna que se caracteriza por una proliferación irregular de los conductos
biliares dentro de un tejido fibroso maduro. En un estudio de 2.630 autopsias de adulto se
detectó una incidencia del 5,6%. La HBM suele ser un hallazgo fortuito. Los pacientes
presentan síntomas de forma excepcional, la bioquímica hepática generalmente es normal
y la enfermedad tiene un buen pronóstico. Los casos de HBM van en aumento debido al
empleo rutinario de las técnicas de imagen y de la biopsia hepática en el estudio de los
procesos abdominales.
Caso
clínico: Se describen los hallazgos ecográficos (lesiones micronodulares
hipoecogénicas, bilaterales y diseminadas, "patrón apolillado") y de la TAC en
un varón de 53 años con HBM, asintomático que presentó elevación de las enzimas
hepáticas. Se precisó para su diagnóstico definitivo una BHC.
Revisión
de la casuística nacional: A propósito de este caso, se revisan los 14 publicados
por autores españoles en la literatura médica. De los 15 pacientes, 9 eran hombres y 6
mujeres. La edad osciló entre 27 y 71 años. La alteración de las enzimas hepáticas (7
casos), la hepatomegalia (5) y el dolor
abdominal (3) fueron los datos clínicos y analíticos más comunes. La HBM fue difusa en
13 y localizada en el lóbulo izquierdo, en 2. Las técnicas diagnósticas empleadas fueron: ecografía (8 casos),
laparoscopia (7), TAC (6), laparotomía (3) y RMN (2). La HBM se asoció a quistes
hepáticos en 4 y a quistes renales, en 3 enfermos. Los procesos que motivaron el estudio
abdominal en 6 de los casos fueron: hidatidosis, hepatopatía, neoplasias de sigma y de
recto, linfoma de Hodgkin y leiomiomatosis peritoneal diseminada. No hubo hipertensión
portal ni anomalías del árbol biliar en los enfermos de esta serie.
C-13. Angiomiolipoma hepático: descripción
ecográfica de dos casos
Del Pozo D, Bárcena R,
García-Hoz F, Miquel J, Peña E, Alemán S, Gil Grande L.
Hospital Ramón y Cajal. Madrid.
Introducción: El angiomiolipoma hepático
constituye uno de los tumores benignos menos frecuentes del hígado, presentando
características ecográficas muy variables de unos casos a otros, aunque generalmente
presentan un patrón heterogéneo con zonas hiperecoicas e hipoecoicas, y en muchas
ocasiones están hipervascularizados. La variabilidad ecográfica junto a su escasa
incidencia provocan que raramente sean diagnosticados e incluso sospechados antes de
estudios histopatológicos.
Caso
clínico: Presentamos dos casos de angiomiolipomas hepáticos aislados diagnosticados
en nuestro servicio entre los años 1995 y 2000.
El primer caso era una mujer de 45
años que consultó por dolor en epigastrio y en hipocondrio derecho de varios meses de
evolución. En la ecografía se observó una lesión ocupante de espacio (LOE) de 20x16x14
cms en el lóbulo hepático derecho bien delimitada y muy heterogénea, presentando zonas
hiperecoicas con otras hipoecoicas. En el TAC se observó que la LOE contenía zonas de
densidad grasa y otras centrales sugestivas de necrosis. Se realizó una arteriografía
que mostró una gran hipervascularización.
El segundo caso era asimismo una
mujer de 57 años que consultó por dolor epigástrico, presentando en la ecografía una
LOE en lóbulo hepático derecho de 9,6x9,3 cms muy bien delimitada con zonas hiper e
hipoecoicas con halo hipoecoico. Esta enferma presentaba una ecografía abdominal normal
en el año 95. El TAC no aportó datos nuevos salvo la presencia de abundante
vascularización intratumoral.
En ambos casos el diagnóstico se
realizó mediante punción-aspiración con aguja fina y se resecaron quirúrgicamente.
Conclusiones:
El angiomiolipoma hepático es un tumor de naturaleza benigna muy infrecuente y de muy
difícil diagnóstico por técnicas de imagen. Debido a su heterogeneidad morfológica,
entra en el diagnóstico diferencial de múltiples lesiones hepáticas, fundamentalmente
aquellas que presentan grasa en su interior o los tumores hipervasculares de hígado. Por
lo tanto es un tumor que se debe tener presente a la hora de valorar lesiones hepáticas
de aspecto ecográfico heterogéneo, si bien el diagnóstico definitivo se debe realizar
siempre mediante estudio histológico.
C-14.
Inversión del flujo en shunt esplenorrenal tras trombosis de la cava inferior
Peña E, Bárcena R, Gil
Grande L, del Pozo D, Miquel J, Alemán S.
Hospital Ramón y Cajal. Madrid.
Introducción: Las complicaciones vasculares se
encuentran entre las principales causas de morbimortalidad después del trasplante
hepático. La ecografía doppler es actualmente, dada su rapidez, inocuidad y bajo coste
la técnica de diagnóstico inicial de elección ante la sospecha de trombosis vascular.
Caso
clínico: Varón de 57 años sometido a transplante hepático en febrero de 1998 en
relación con cirrosis hepática de origen etílico con serología de virus negativa. En la pieza de hepatectomía se encontró un
hepatocarcinoma incidental de 1 cm. El paciente acude a revisiones periódicas
encontrándose asintomático sin alteraciones analíticas. En abril de 2000, el paciente
refiere dolor lumbar inespecífico, junto con leve astenia y anorexia, objetivándose en
la analítica únicamente un leve deterioro de función renal. Se solicita un Eco-Doppler
abdominal que muestra una porta permeable con flujo hepatópeto. A nivel de hilio esplénico se apreciaban múltiples
colaterales a retroperitoneo que mostraban un flujo hacia hilio esplénico. La cava no
presentaba flujo. Con el diagnóstico de
trombosis de cava inferior con inversión del flujo de shunt espleno-renal como vía de
drenaje venoso del territorio de la cava inferior el enfermo es ingresado para completar
estudio. Se realiza un TAC abdominal donde se objetiva trombo en la cava inferior, a nivel
renal, que se extendía hacia ambas ilíacas con importante circulación colateral. La
cavografía mostraba trombosis de vena
cava inferior a nivel renal con discreto paso de contraste por flujo invertido a renal
izquierda, estableciéndose un shunt espontáneo esplenorrenal. Asimismo existían
colaterales que a través de hipogástrica recanalizan en vena mesentérica
superior-porta. Dada la sospecha de trombosis venosa subaguda, se procede a la
anticoagulación con heparina y posterior paso a dicumarínicos con posterior alta del
paciente.
Discusión:
Las complicaciones vasculares se encuentran entre las principales causas de mortalidad
y morbilidad después del TOH. Sin embargo, la trombosis de la vena cava inferior es
observada sólo en el 0,5% de los casos.
Ante la
presencia de un trombo a nivel venoso, deberemos siempre descartar una serie de causas
ampliamente conocidas: inmovilización, alteraciones de los factores de coagulación,
sepsis, neoplasias, etc. En los pacientes que han sido sometidos a un TOH, la presencia de
complicaciones de tipo mecánico en relación con la anastomosis quirúrgica es una de los
factores en los que hay que tener en cuenta. Ante una trombosis de VCI, la clínica que
vamos a encontrar va a depender de dos factores fundamentalmente: rapidez de oclusión y
existencia de vías alternativas de drenajes. En nuestro caso, la presencia de colaterales preformadas por
donde se ha invertido el flujo, ha permitido una
vía de drenaje inmediata y, por tanto un
caso de trombosis subaguda pauciasintomática. La Eco-Doppler es actualmente dada su
rapidez, precio y comodidad para el paciente, la técnica de diagnóstico inicial de
elección ante una sospecha de trombosis vascular. Su sensibilidad y especificidad es
superponible al de otras técnicas más complejas y,
como en el caso presentado, sirve de base para la ampliación del estudio utilizando otras
técnicas (TAC, RMN, angiografía). No existe acuerdo en cuanto al tratamiento más
adecuado. En nuestro caso, dado que el paciente se encontraba asintomático, optamos
únicamente por tratamiento anticoagulante para evitar el riesgo de progresión y de
tromboembolismo pulmonar añadido.
C-15. Metamorfosis hepática focal multinodular: una variante de
difícil diagnóstico
De Cuenca Morón B,
García E, Gómez Rubio M, Frías R, García Álvarez J
Servicio de A. Digestivo.
Hospital Universitario. Getafe. Madrid
Introducción:
La esteatosis hepática multifocal origina problemas de diagnóstico diferencial con
las neoformaciones hepáticas malignas y benignas. La forma de metamorfosis grasa modular,
es la que plantea mayores desafíos diagnósticos, siendo necesaria la biopsia hepática
para su confirmación. Se destaca la evolución posterior apreciada en la imagen
ecográfica hacia una esteatosis difusa convencional. Por otra parte, se considera el valor de la resonancia magnética
(RM) como ayuda al diagnóstico ecográfico.
Caso
ecográfico: Varón de 49 años bebedor de 130
g de etanol al día portador de restos antigénicos del VHB, remitido a nuestra consulta
por alteración en la bioquímica hepática. El paciente estaba asintomático, destacando
a la exploración la existencia de hepatomegalia. En la analítica de sangre destacaba:
VCM 104 fL, ALAT 47 Ul/L, ASAT 45 UI/L, GGT 90 Ul/L, triglicéridos 288 mg/dl y Ferritina
1002 mg/l. HbsAg+ con DNA-VHB. La ecografía reveló una hepatomegalia con múltiples
lesiones hiperecogénicas redondeadas, homogéneas, de características benignas. La TAC
mostro múltiples imágenes modulares hipodensas en ambos lóbulos que captaban contraste.
La gammagrafía con hematíes marcados fue normal y la RM (con y sin galodinio) con
imágenes en T1 (isointensos) y T2 (hiperintensos) sugirió las posibilidades de
adenomatosis o hamartosis múltiple biliar En una nueva ecografía, realizada 18 meses
más tarde, las lesiones hepáticas habían adquirido una forma geográfica, con
panénquima hepático entre ellas menos ecogénico, siendo el diagnóstico probable
esteatosis parcelar. Una segunda RM en la que las lesiones, sin distorsión de los vasos,
tenían un aumento de intensidad de señal en los estudios en T1, T2 y STIR y perdían la
señal en el estudio de fase opuesta lo que la hacía muy sugestiva de esteatosis
hepática. Con el fin de confirmar el diagnóstico se realizó biopsia hepática que
demostró esteatosis macrovesicular. En el seguimiento del paciente nuevas ecografías
realizadas 12 meses y 24 después muestran hepatomegalia con signos de esicatosis difusa.
Conclusiones:
La esicatosis hepática es
frecuente en el paciente alcohólico. Sin embargo, la forma nodular es una presentación
rara y que origina problemas diagnósticos.
El diagnostico diferencial se
plantea, fundamentalmente, con angiomas, abscesos, adenomas y metástasis múltiples: para
obtener una conclusión definitiva se precisa, como en nuestro caso, una biopsia
hepática. Se resalta la utilidad del seguimiento ecográfico para valorar la evolución
de las lesiones.
Se destaca el valor
complementario de la RM con técnicas de imagen en fase y fase opuesta.
C-16.
Tuberculoma hepático: una causa rara de imagen focal en la ecografía
Fernandez-Font JM,
Gómez Rubio M, De Cuenca B, García Álvarez J
Servicio de A. Digestivo.
Hospital Universitario de Getate. Madrid.
Introducción:
La tuberculosis hepática, salvo la forma asociada a diseminacion miliar, es poco
frecuente. Generalmente la afectación es difusa, siendo rara la forma nodular o
pseudotumoral.
Ecografía:
Varón de 36 años diagnosticado de hepatitis crónica por virus C de grado leve sin
cirrosis, tratado previamente con interferón recombinante a 2b.
Una ecografía de control evidenció en el lóbulo hepático derecho (segmento V) una
lesión ocupante de espacio redondeada, hipoecoica, homogénea, bien delimitada, de 15 mm
de diámetro, sin halo ni modificación del sonido posterior. En hilio hepático existía
una imagen típica de adenopatía. La TAC abdominal confirmó la lesión hepática, así
como las adenopatías hiliares y otras en vecindad del
tronco celíaco. Dos PAAF bajo control ecográfico descartaron malignidad. En la
ampliación del estudio, una TAC torácica descubrió dos lesiones nodulares en lóbulo
superior izquierdo pulmonar. La fibrobroncoscopia con citología y estudio de bacilos
ácido-alcohol resistentes, así como una PAAF pulmonar, no fueron diagnósticas
Finalmente, una toracotomía con lobectomía, demostro una masa a dicho nivel con
granulomas epieliodes con necrosis gaseosa y bacilos con características de
micobacterias. El paciente realizó tratamiento tuberculostático (rifampicina,
isonlacida, piracinamida) con resolución del cuadro. En la evolución ecográfica
posterior, la lesión focal hepática no cambió de tamaño, se hizo marcadamente
hiperecoica y apareció sombra acústica posterior, lo que hace muy sugestivo el
diagnóstico de tuberculoma hepático.
Conclusiones: Aunque el descubrimiento de una
lesión ecogénica hepática suele implicar la existencia de una neoplasia, existen otras
alternativas diagnósticas, entre ellas las infecciosas. En este caso la punción
descartó la presencia de malignidad, pero el diagnóstico, no sospechado clínicamente,
sólo se ha realizado a posteriori tras el
hallazgo y tratamiento de la tuberculosis pulmonar y la evolución de la imagen
ecográfica.
C-17.
Hallazgos ecográficos en la enfermedad hepática por alcohol. Relación con los
parámetros bioquímicos y hematológicos
Ledro Cano D, Castro
Laria ML, García Montes MJ, Rebollo J, Carmona I, Jiménez M, Herrerías Jr JM,
Herrerías Gutiérrez JM
Hospital Virgen Macarena. Sevilla
Objetivos:
El consumo de alcohol produce una alteración en el parénquima hepático, que es
objetivable mediante ecografía así como modificaciones en eje esplenoportal. Nos
propusimos valorar la influencia del consumo de alcohol sobre los aspectos ecográficos
del hígado y del eje esplenoportal. Así como la concordancia en la evaluación de la
función hepática mediante datos de laboratorio y hallazgos ecográficos.
Material
y métodos: 164 pacientes afectados de
enfermedad hepática por alcohol. En la anamnesis insistimos en el hábito enólico.
Valoramos una ecografía abdominal con doppler en la primera visita y en la última
visita. En la ecografía, valoramos el aspecto del hígado, calibre de la vena porta, la
velocidad de la vena porta, la presencia de litiasis y la presencia de esplenomegalia. De
la misma forma, parámetros bioquímicos y hematológicos.
Resultados:
La edad media de los pacientes fue de 55,6 (11,5) años. La distribución por sexos fue de
150 hombres (91,5%) y 14 mujeres (8,5%). El seguimiento medio de los pacientes en consulta
fue de 3,1 (2,6) años. Los hallazgos ecográficos del inicio del estudio fueron:
hepatopatía difusa en 63 pacientes (38,4%), cirrosis en 48 pacientes (29,2%), esteatosis
en 40 pacientes (24,4%), y normal en 13 pacientes (7,9%). 44 pacientes presentaron
litiasis biliar (26,8%), esplenomegalia en 83 pacientes (50,6%), la velocidad de la vena
porta estaba disminuida en 82 pacientes(50%) y la vena porta dilatada en 93 casos (56,6%).
Al final del estudio, los pacientes con cirrosis ascendieron hasta 70 (42,7%), los
pacientes con hepatopatía difusa ascendieron a 64 (39%), los pacientes que presentaron
esteatosis disminuyeron hasta 23 (14%), de la misma manera descendieron el numero de
pacientes que presentaban un aspecto normal del hígado 7 (4,2%). El número de pacientes
que presentaron litiasis biliar aumento hasta 58 (35,3%). Los pacientes con esplenomegalia
ascendieron hasta 85 (51,8%). 94 pacientes presentaban una velocidad disminuida de la vena
porta (57,3%) y 95 pacientes presentaban una
vena porta dilatada (57,9%). El consumo diario de alcohol estuvo correlacionado con el
aspecto ecográfico del hígado (r= +0,283). Los pacientes con la velocidad de la vena
porta disminuida al final del estudio, presentaron una mayor consumo diario de alcohol
(p<0,05) y un consumo mayor acumulado de alcohol a lo largo de la vida (p<0,05) que
los pacientes que presentaban una velocidad de la vena porta normal. Los pacientes con
hepatopatía al final del estudio presentaban mayor consumo diario de gramos de alcohol
(p<0,05) y mayor consumo acumulado de alcohol a lo largo de la vida (p<0,05) que los
pacientes con esteatosis al final del estudio. En los pacientes con ecografía al estudio
mostrando cirrosis, el consumo diario de alcohol fue mayor que en los pacientes con
esteatosis (p<0,05). Tanto al inicio como al final del estudio, los pacientes con
esplenomegalia presentaban menor número de plaquetas que los que no exhibían
esplenomegalia (p<0,0001).
Conclusiones:
El consumo diario de alcohol y el consumo acumulado a lo largo
de la vida se relacionaron con la presencia de dilatación de la vena porta, disminución de la velocidad de la vena porta y el aspecto ecográfico del hígado.
C-18. Estudio epidemiológico
de patología digestiva diagnosticada por ecografía en consultas ambulatorias de
digestivo
Argüelles F, Catalán
JM, Castro I, Herrerías JM.
Hopital Universitario Virgen
Macarena. Sevilla
Objetivos: Valorar la correlación entre los
hallazgos clínicos y sonográficos abdominales en pacientes remitidos desde consultas
externas de digestivo.
Material y métodos: Para el presento estudio se ha
utilizado un ecógrafo TOSHIBA, modelo TOSHIBA y una sonda electrónica de 3,75 Mhz. Se
han realizado 1.568 exploraciones, y se han valorado los datos clínicos y analíticos.
Resultados:
Fueron evaluados diferentes en este estudio.
1. Las causas por la que se realizó
una ecografía a cada paciente se dividen en: 51% por sospecha de cólico biliar: 19% por
dolor abdominal y 30% por otra patologías.
2. La distribución de las
ecografías realizadas entre patológicas y normales.
31% resultaron normales.
El resto (69%) fueron
patológicas, dividiéndose entre las siguientes patologías:
46% patología hepática.
41% patología biliar.
6% patología pancreática.
2% patología esplénica.
6% patología no digestiva.
1% otros tipos de patología.
3. Dentro de la patología
hepática la más encontrada fue la estealosis hepática con un 56% de los casos.
4. La litiasis biliar (53%) fue el
hallazgo más encontrado dentro de la patología biliar.
5. Entre la patología pancreática
la más hallada fue la pancreatitis litiásica (50%).
6. El bazo accesorio (60%) fue lo
más observado dentro de los hallazgos esplénicos.
7. Se correlacionaron los datos
clínicos con los hallazgos ecográficos estimándose que sólo 20 pacientes que aquejaban
clínica de cólico biliar presentaban ecografías compatibles con litiasis biliar.
8. La mayoría de los dolores
abdominales fueron etiquetados como meteorismo, esteatosis hepática y como normales.
Conclusiones:
1. La sospecha de litiasis biliar
sólo se confirmó en la tercera parte de los casos.
2. La
ecografía no aportó ayuda diagnóstica en la valoración del dolor abdominal
inespecífico.
3. La presencia de la trombosis
portal en los cirróticos fue importante.
4. El 17% de los coleciatectomizados
presentó litiasis residual.
5. Alto porcentaje de detección de
masas pancreáticas.
C-19. Utilidad
de la ecografía doppler en la valoración de los pacientes con cirrosis hepática y
ascitis
Martín A, Garfia C,
Fernández I, Sánchez F, Casis B, Muñoz R, Castellano G, Solís JA
Servicio de Medicina Aparato
Digestivo. Hospital Universitario 12 de Octubre. Madrid.
Objetivo:
Correlacionar los hallazgos de la ecografía doppler con la presencia de ascitis y la
gravedad de la misma en pacientes con cirrosis hepática.
Pacientes
y métodos: Se realizó una ecografía doppler
a 50 pacientes consecutivos con cirrosis hepática recibidos en la unidad de ecografía de
nuestro Servicio. Se excluyeron los pacientes con nefropatía orgánica, infección
bacteriana activa o hemorragia digestiva reciente. Se recogió en todos los casos el
diámetro de la porta, el tamaño del bazo, la velocidad portal máxima (Vmax)
y media (Vmed), y el índice de resistencia (IR) de las arterias renales
corticales, tomándose en cada caso la media de tres determinaciones. Se consideró IR
elevado el igual o superior a 0,70. Todas las exploraciones fueron realizadas por el mismo
explorador (AM) con un ecógrafo TOSHIBA 341-A.
Resultados:
Componen la serie 21 pacientes con cirrosis hepática compensada (11H/10M, con una edad
media de 56 + 10 años), 21 con ascitis respondedora a diuréticos (11H/10M, 51 + 14
años) y 8 con ascitis refractaria (4H/4M, 67 + 8 años). En la tabla I se recogen sus
datos:
Conclusiones:
La significativa correlación entre el Índice de Resistencia de las arterias renales
y la presencia y gravedad de la ascitis en la cirrosis hepática hacen de esta
determinación un valioso instrumento en la valoración de estos pacientes.
C-20. Biopsia hepática en pacientes con trasplante hepático guiadas
por ecografía. Indicaciones, técnica y complicaciones
Souto J, Trigás M, Aba
MC, Diz-Lois MT, Suárez F, Otero
A, *Gómez M, Vázquez-Iglesias JL
Servicio de Aparato Digestivo y
*Cirugía General. Hospital Juan Canalejo. A Coruña.
Introducción: En el seguimiento de los pacientes
sometidos a trasplante hepático, se ha utilizado la biopsia hepática percutánea como método para conocer los cambios
histológicos del injerto y poder valorar mejor los parámetros clínicos y analíticos y así ajustar de forma adecuada el
tratamiento.
Material y métodos: Hemos analizado de forma
retrospectiva, 320 biopsias hepáticas realizadas a un total de 265 pacientes sometidos a
trasplante hepático entre los años 1994 y 1999. La indicación de realización de
biopsia se hizo en función de la situación clínica de cada paciente, excluyéndose
aquellos que presentaban alteración de la coagulación. La localización del punto de
punción se realizó bajo control ecográfico, aproximadamente a nivel
de la línea medio clavicular sobre un espacio intercostal, evitando así la proximidad de
la pleura o del polo renal. Se aplicó anestesia local y las muestras fueron obtenidas con
agujas de 120 mm y 16 G de Menghini.
Resultados: Aparecieron complicaciones graves en
seis pacientes que consistieron en: 2 hemotórax, un episodio de colangitis, un hematoma
perihepático, una fístula arterio-portal y un hemoperitoneo. Los diagnósticos
obtenidos, por orden de frecuencia, fueron : recidiva de hepatitis viral (VHB Y VHC) en un
35,3%, rechazo celular agudo un 33,4%, daño de preservación del injerto un 10% y otros
como colangitis, metaplasia mieloide, hepatitis tóxica, hepatitis por CMV o TB miliar un
11,5%. En uno de los casos el paciente fue exitus.
Conclusiones:
a) La biopsia hepática percutánea es un método eficaz y seguro para el seguimiento de
los pacientes sometidos a trasplante hepático. No es, sin embargo, un método inocuo, ya
que pueden aparecer complicaciones graves hasta en un 2% de los casos. b) La utilización
de control ecográfico facilita la localización del punto de punción y disminuye el
riesgo de complicaciones.
C-21. Relación
del índice de resistencia renal y los sistemas vasoactivos endógenos en pacientes con
cirrosis hepática
Rendón P, Tejada M,
Macías MA, Martínez MC, Díaz F, Martín L
Servicio de Aparato Digestivo. H.U. Puerta
del Mar. Cádiz
Objetivo:
Relacionar el índice de resistencia renal (IRr) en pacientes cirróticos en
diferentes estadios evolutivos con la activación de los sistemas vasoactivos endógenos
(SVE).
Pacientes
y método: Fueron incluídos 60 pacientes con
cirrosis hepática (41 varones y 19 mujeres, edad media 53,1 ± 9,5 años). Los criterios
de exclusión fueron la coexistencia de nefropatía orgánica, toma de sustancias
nefrotóxicas o vasoactivas, descompensación aguda en los 10 días previos al estudio o
el antecedente de rotura de varices esofágicas tratada endoscópica o quirúrgicamente.
Los pacientes se dividieron en dos grupos en función de que presentaran ascitis (n=29) o
no (n=31). Todos los sujetos fueron evaluados en situación basal, tras 3 días de dieta
hiposódica sin diuréticos. Se practicó toma de presión arterial, estudio bioquímico
completo que incluyó pruebas de función hepática, renal (creatinina y sodio
plasmáticos) y SVE (actividad renina plasmática, aldosterona, ADH y noradrenalina) así
como estudio Doppler por medio del cual se calculó el IR de las arterias intrarrenales.
La comparación entre grupos se realizó mediante el test de la t de Student y la
asociación entre variables cuantitativas con los coeficientes de correlación de Pearson.
Resultados: El IRr global fue de 0,66 ± 0,05, el
del grupo de cirróticos compensados de 0,63 ± 0,03 y el de los cirróticos con ascitis
de 0,68 ± 0,06 con diferencia significativa entre ambos grupos (p=0,001). El IRr
presentó correlación directa con la concentración sérica de creatinina (r=0,37,
p=0,002), la actividad de renina plasmática (r=0,57, p<0,0001) y la concentración
plasmática de aldosterona (r=0,59, p<0,0001) e inversa
con la concentración sérica de sodio (r= -0,61,
p<0,0001), la excreción urinaria de sodio(r= -0,39, p=0,002) y la presión arterial
diastólica (r= -0,55, p=0,001). No hubo correlación con los niveles de ADH, ni de
noradrenalina.
Conclusiones:
En los pacientes cirróticos de nuestro estudio, el IRr aumenta con la progresión de la
enfermedad (compensados versus ascitis) y se
relaciona con el grado de activación del sistema Renina Angiotensina Aldosterona.
C-22. Valor de
la ecografía en el diagnóstico de esteatosis hepática
De Cuenca B, García E,
Gómez Rubio M, Moyano E, García Álvarez J
Servicio de Aparato Digesivo.
Hospital Universitario. Getafe. Madrid
Introducción: La esteatosis acompañada o no de
hepatitis, fibrosis o cirrosis es una causa común de alteración de la bioquímica
hepática, La etiología más frecuente es la etílica, pero también aparece asociada a
obesidad, diabetes mellitus, hiperlipemias y tros procesos La ecografía parece ser la
técnica de imagen de mayor interés en su diagnóstico.
Objetivo: Se analiza el valor de la ecografía
abdominal como método diagnóstico en estos pacientes.
Método:
En 85 sujetos remitidos a nuestra consulta por alteración asintomática de la
bioquímica hepática de causa no filiada se llegó tras el estudio clínico-analítico e
histológico al diagnóstico de esteatosis o EHNA. Se valoró la sensibilidad de la
ecografía previa.
Resultados:
De los 85 pacientes, 47 presentaban esteatosis (55%), y 38 (45%) EHNA. Se observó una
mayor frecuencia de hombres [60 (70%)]. La edad media de 42 años (17-74) siendo mayor en
el sexo femenino que en el masculino (53 vs 37).
Todos los casos presentaban ecográficamente una afectación difusa, en ocasiones con
pequeñas áreas de menor ecogenicidad. Las características ecográficas e histológicas,
se detallan en las tablas.
La sensibilidad de la ecografía en el
diagnóstico de esteatosis fue del 91%. La sensibilidad en los casos de esteatosis
moderada o grave fue del 100%, frente a un 69% en aquellos con esteatosis leve.
Conclusiones:
La ecografía es el método
ideal de diagnóstico por imagen de la esteatosis/EHNA: es rápida, sin riesgos para el
paciente, disponible en cualquier centro y barata.
La esteatosis multifocal es
poco frecuente, siendo lo habitual la esteatosis difusa con o sin áreas libres de grasa ("focal sparing").
La ecografía muestra una
elevada sensibilidad en el esdudio de la esteatosis (91%), alcanzando el 100% en los casos
de esteatosis moderada o severa.
C-23.
Esteatohepatitis no alcohólica (EHNA): factores de riesgo y características
clínico-histológicas
Crespo M, De la Vega J,
Rodríguez MI, Baides C, Alonso J*, Sánchez L, Escudero JM, Rivas LL.
S. Digestivo y S. Anatomía
Patológica*. Hospital San Agustín. Avilés. Asturias
Introducción:
La EHNA es una de las causas más frecuentes de alteración de pruebas de función
hepática (PFH) en nuestro medio. Los factores de riesgo y la presencia de fibrosis, que
condiciona el pronóstico, pueden ser variables en diferentes áreas geográficas.
Objetivos: Analizar los factores de riesgo y las
características clínico-histológicas de los pacientes con EHNA, confirmada por biopsia
hepática, diagnosticados en un hospital comarcal.
Material y métodos: Estudio retrospectivo del
registro de biopsias hepáticas de nuestro hospital.
Criterios de inclusión: 1) biopsia compatible con EHNA, y 2) ausencia de otras
enfermedades hepáticas que pudieran ser causa o asociarse a esteatosis. Con estos
criterios, se incluyeron 24 pacientes con EHNA diagnosticados entre febrero-1982 y
febrero-2000. Se consideraron factores de riesgo: un índice de masa corporal (IMC)
>25; diabetes mellitus (DM); dislipemias; ingesta de algunos fármacos.
Resultados: Edad media global: 39,47 años.
Relación hombre/mujer: 3. Factores de riesgo: IMC >25 en un 60% de los casos (en la
mitad de ellos > 30); DM en 4,16%; dislipemia en 12,5%; medicaciones (quimioterapia,
anticonceptivos hormonales orales) en un 8,3%; no factores de riesgo asociados en 40,9%.
El motivo de diagnóstico fue casual en un 58,3%. Respecto a datos analíticos: la
relación AST (TGO)/ALT (TGP) fue < 1 en el 100%. Presentaban una ecografía
"típica" (patrón hiperecogénico difuso homogéneo) un 40,9%. Respecto a los
datos histológicos: presentaban esteatosis macrovesicular un 68,75%; esteatosis
macro-microvesicular un 31,25% casos; inflamación (lobulillar-lobular) un 69,23% casos y
fibrosis en ningún caso. En cuanto a la evolución analítica, se consiguió seguimiento
en 22 de los casos, de los cuales en el 54% disminuyeron o se normalizaron las pruebas de
función hepática.
Conclusiones:
El factor de riesgo asociado a EHNA, más frecuente en nuestro medio es el
sobrepeso/obesidad. El motivo de diagnóstico más frecuente es el hallazgo casual de PFH
alteradas. El patrón bioquímico más frecuente es la ALT > AST. El valor de la
ecografía en el diagnóstico es limitado ya
que más de la mitad de los casos no ofrece un patrón ecográfico sugestivo de
esteatosis. Histológicamente, predomina la esteatosis macrovesicular, con inflamación
leve y sin objetivarse fibrosis en ninguno de nuestros casos.
C-24.
Carcinoma hepatocelular y linfoma no Hodgkin
Repiso A, Soto S, Gómez
R, Amengual MA, González de Frutos C, Potenciano JLM
Servicio de Digestivo. Hospital
Virgen de la Salud. Toledo
Antecedentes: La infección crónica por el virus
de la hepatitis C (VHC) es un factor de riesgo en el desarrollo de carcinoma hepatocelular
(CHC), habiéndose postulado que este virus también podría jugar un papel como factor
etiológico en la aparición del linfoma no Hodgkin (LNH).
Caso
clínico: Paciente de 46 años de edad, diagnosticado hacía ocho años de cirrosis
hepática por VHC, y hacía cuatro meses de hepatocarcinoma bien diferenciado de 2,5 cm,
encontrándose en lista de espera para transplante hepático, que ingresa por clínica de
dos meses de evolución consistente en dolor abdominal y aumento del perímetro abdominal.
La exploración física objetivó adenopatías laterocervicales izquierdas adheridas a
planos profundos no dolorosas, así como axilares bilaterales y signos de ascitis a
tensión. Analíticamente presentaba un hemograma normal con GOT de 203 U/L, GPT 122 U/L,
GGT 95 U/L, Fosfatasa alcalina 349 U/L y LDH 635 mU/ml. La ecografía abdominal mostró un
hígado heterogéneo, de superficie irregular con LOE heterogénea de 4,5 cm adyacente a
hilio con flujo arterial en su interior, muy sugestivo de hepatocarcinoma. Porta permeable
al igual que sus ramas derecha e izquierda. LOE en retroperitoneo sugerente de adenopatía
de 4 cm. Bazo de 18 cm con LOES hipoecogénicas con centro más ecogénico de diferente
tamaño sugestivas de metástasis. Ascitis importante. La TAC confirmó estos hallazgos.
La PAAF y posterior biopsia de adenopatía cervical fueron informadas como linfoma B de
célula grande.
El paciente recibió un primer ciclo
de CHOP (ciclofosfamida, vincristina, adriamicina y esteroides) al 50% de la dosis y se
inició tratamiento con alfa interferón para prevenir una reactivación de la hepatitis
C.
Comentarios: El linfoma no Hodgkin debe ser tenido
en cuenta en el manejo del paciente con carcinoma hepatocelular. En alguna serie el
linfoma no Hodgkin parece tratarse del tumor maligno extrahepático más frecuentemente
asociado con el carcinoma hepatocelular.
C-25. Aneurisma de
la vena esplénica: diagnóstico por ecografía-doppler
Fernández García J,
Martín Arranz M, Pérez Álvarez M, Froilán Torres C, Segura Gran A, Capilla Roncero C,
Erdozain Sosa JC, Olveira Martín A, Segura Cabral JM
Hospital Universitario La Paz.
Madrid.
Introducción:
Los aneurismas de la vena esplénica son lesiones raras que pueden confundirse
fácilmente con formaciones quísticas de los organos adyacentes. La ecografía doppler
permite su diagnóstico.
Caso
clínico: Paciente de 72 años, diagnósticada de hepatopatía crónica por VHC, con
signos de insuficiencia hepática e hipertensión portal, que en el transcurso de una
ecografía indicada por otro motivo presenta una lesión líquida de 38 mm situada entre
el bazo y la cola del páncreas. En la exploración con doppler muestra flujo venoso en
relación con la vena esplénica, por lo que se realiza el diagnóstico de aneurisma de
dicha vena. Dado que la paciente no presenta sintómas en relación con el aneurisma se
decide el seguimiento mediante ecografía como única actitud.
Comentarios:
Los aneurismas de la vena esplénica son raros y habitualmente causados por
hipertensión portal. La mayoría son asintomáticos aunque pueden romperse y producir
dolor abdominal por compresión de estructuras vecinas. En lo demás casos, su
diagnóstico y seguimiento puede realizarse mediante ecografia doppler.
C-26.
Hemorragia digestiva secundaria a plasmocitoma gástrico ulcerado: imagen
ecoendoscópica
Souto J, Moreno JA, Durana J, Sanmillán A, Yáñez JA, Rois JM, Vázquez-Iglesias JL
Servicio de Aparato Digestivo
Hospital Juan Canalejo y USP Hospital Santa Teresa. A Coruña.
Introducción: La mayoría de los tumores
submucosos que originan hemorragia digestiva alta son de naturaleza u origen muscular
(leiomiomas/leiomiosarcomas). Presentamos el caso de un plasmocitoma gástrico primario
que debuta con hemorragia digestiva, destacando
el papel que tuvo la ecoendoscopia en la toma de decisión terapéutica sobre dicha
lesión.
Ecografía:
Varón de 63 años, cardiópata a tratamiento con AINEs |