| Dr.
Fernando Borda Celaya
Servicio de Digestivo. Hospital de Navarra.
PAMPLONA
La presencia de una esteatosis hepática,
objetivada en el Curso de una ecografía abdominal, es un hecho muy frecuente en la
práctica diaria. En ocasiones la exploración ecográfica ha podido solicitarse dentro
del estudio de un paciente con sospecha clínica o analítica de hepatopatía, ayudando
por tanto a aclarar el diagnóstico. Por el contrario, con gran frecuencia nos encontramos
con un hígado graso en una ecografía efectuada por motivos extrahepáticos, en cuyo caso
se nos abren una serie de interrogantes sobre que actuación debemos seguir ante este
hallazgo.
La gran prevalencia de la esteatosis
hepática y los recientes avances en el conocimiento de sus diversos factores
etiológicos, sus vías fisiopatológicas, su amplio espectro histológico que le confiere
una variada transcendencia clínica y las actuales posibilidades terapéuticas, otorgan a
esta patología una indudable importante y una gran actualidad. Todo ello justifica
plenamente el que la Sociedad Española de Ecografía Digestiva haya elegido la esteatosis
hepática como tema para la Mesa Redonda de su Reunión del año 2000. El propósito de
los organizadores no se ha limitado al debate de aspectos puramente iconográficos o
técnicos de la ecografía en la esteatosis hepática. Los asistentes a las Jornadas de
Ecografía Digestiva no son tan sólo expertos en un método de imagen, sino digestólogos
que además practican técnicas ecográficas a sus pacientes. Por ello la intención de la
Sociedad ha sido revisar en su conjunto los diversos aspectos de la enfermedad.
La esteatosis viene dada por el depósito
de micro o, más frecuentemente, macrovesículas de lípidos en los hepatocitos, abarcando
un espectro lesional que va desde la esteatosis simple a la esteatohepatitis y cirrosis.
El concepto inicial de proceso generalmente de etiología alcohólica, de buen pronóstico
en sus fases precoces por su falta de evolutividad si se suprimía la ingesta enólica, se
ha modificado en los últimos años. Actualmente cada vez cobra más importancia la
esteatosis no alcohólica, de la que se van conociendo numerosos factores etiológicos. Se
especula con que la confluencia de varios de estos factores pueda influir en la gravedad
de su curso, aceptándose la posibilidad de la progresión de la esteatosis simple hacia
formas más severas de hepatopatía. Ello obliga a reconsiderar una actitud meramente
conservadora y expectante. Igualmente se está avanzando en el tratamiento de la
esteatosis hepática a través de diversas pautas farmacológicas para evitar e incluso
invertir el curso progresivo de la enfermedad.
A lo largo de la Mesa Redonda se
revisarán, en primer lugar, las diversas vías etiológicas que dan lugar a la esteatosis
hepática, así como los mecanismos fisiopatológicos que conducen al depósito de grasa
en los hepatocitos.Posteriormente se comentarán aspectos referidos a la prevalencia del
hígado graso, tanto en la población general como en grupos con factores de riesgo para
el desarrollo de esteatosis. Se llevará a cabo una actualización de los métodos de
diagnóstico mediante técnicas de imagen, basadas en la ecografía, pero que también
incluyen la TAC y la Resonancia Nuclear Magnética. Se analizará el papel que desempeña
el estudio histológico mediante biopsia hepática, valorando sus indicaciones y la
información que nos proporciona. Finalmente se hará una puesta al día del espectro
clínico, el pronóstico y las posibilidades de tratamiento de la esteatosis hepática.
Solo me queda agradecer a la Sociedad
Española de Ecografía Digestiva la inmerecida confianza que ha mostrado encargándome la
moderación de esta Mesa Redonda y reconocer de modo especial a los ponentes su
disponibilidad y esfuerzo. |